Fundada en 1902 en Okinawa, Sakimoto Shuzō lleva más de 100 años perpetuando el arte tradicional del awamori. Marcada por la resiliencia, la casa desempeñó un papel clave en el renacimiento de esta bebida tras la guerra gracias al uso del preciado kurokōji. Especializada en añadas ricas y fragantes, valora el antiguo método hinekōji y la filtración moderada para preservar la autenticidad y profundidad de sus viejos licores.
Conservar al abrigo de la luz y el calor. Después de abierto: Conservar en lugar fresco y bien cerrado. Consumir rápidamente.