Receta casera de natto
El natto es conocido por su textura pegajosa y su sabor característico. Es rico en proteínas, vitaminas y probióticos, y en Japón se toma a menudo en el desayuno. Hacer natto casero es un proceso largo y paciente, pero puede ser una experiencia gratificante para los amantes de este plato fermentado japonés único.
El natto es un alimento tradicional japonés elaborado a partir de habas de soja fermentadas con la bacteria Bacillus subtilis. Apreciado por sus beneficios nutricionales, es especialmente popular en las regiones de Kanto y Tohoku. Su textura pegajosa y su fuerte olor pueden confundir a algunos novatos, pero el natto es una valiosa fuente de proteínas y vitaminas. Suele servirse con arroz, salsa de soja y mostaza japonesa.
- Tiempo de preparación
- 15 minutos
- Tiempo de cocción
- 4 horas
- Raciones
- 4
Ingredientes
- 500 g de habas de soja
- 1/4 cucharadita de esporas de natto (Bacillus subtilis)
- Agua
Cómo llegar
- Enjuagar las habas de soja varias veces en agua fría. Déjalas en remojo en un recipiente grande con agua de 12 a 24 horas, hasta que hayan doblado su tamaño.
- Escurrir las habas de soja remojadas. Cuézalas al vapor o en una olla durante 3 o 4 horas, o hasta que estén tiernas. Si se utiliza una olla a presión, cocer a presión durante unos 45 minutos. Escurrir las habas de soja y dejar que se enfríen un poco.
- Disuelva las esporas de natto en una pequeña cantidad de agua esterilizada (agua hervida y enfriada). Mezcle esta solución con las habas de soja calientes (pero no hirviendo) en un cuenco limpio. Mezclar bien para distribuir las esporas uniformemente.
- Transfiera las habas de soja inoculadas a recipientes limpios de vidrio o plástico. Cubra los recipientes con una tapa o película de plástico perforada para permitir la aireación.
- Colocar los recipientes en un termo, un deshidratador o un horno con función de baja temperatura, a unos 40°C. Dejar fermentar de 24 a 48 horas. Durante este tiempo, el natto desarrollará su textura pegajosa y su sabor característico.
- Una vez finalizada la fermentación, refrigere el natto durante al menos una noche antes de consumirlo. Esto ayudará a refinar el sabor y estabilizar la textura.
- Puedes servir el natto con salsa de soja, mostaza karashi y un poco de cebolleta.













































