Receta Brownie de sésamo negro
Descubra una fusión de sabores americanos e influencia japonesa con este Brownie de sésamo negro. Este postre tiene la textura suave y fundente de un brownie y el rico sabor a cereales de las semillas de sésamo negro. Un postre que combina a la perfección el chocolate y la profundidad aromática del sésamo negro. Sencillo de preparar y deliciosamente diferente, este Brownie de sésamo negro es perfecto para un tentempié gourmet con un toque japonés. Puede degustar estas delicias en la venta para llevar o en KISSATEN - la cafetería.
- Tiempo de preparación
- 10 minutos
- Tiempo de cocción
- 30 minutos
- Raciones
- 4 personas
- Categoría
- postre
- Cocina
- Postre japonés
Ingredientes
- 200 g de chocolate negro (70%)
- 250 g de mantequilla
- 4 huevos
- 220 g de harina
- 180 g de azúcar moreno
- 40 g de cacao en polvo
- 50 g de pasta de sésamo negro
- 150 g de nueces o avellanas al gusto
- 1 sobre de levadura en polvo
- Unos gramos de semillas de sésamo para decorar
Cómo llegar
- Precalentar el horno a 160°C (ventilador). Unta con mantequilla un molde cuadrado o fórralo con papel de horno.
- Derretir el chocolate y la mantequilla al baño maría, removiendo suavemente hasta que quede suave y brillante. Dejar enfriar fuera del fuego.
- Mientras tanto, batir los huevos con el azúcar y la pasta de sésamo negro en un bol grande. Trabajar la mezcla durante unos minutos hasta que quede ligera y ligeramente espumosa.
- Añadir la mezcla de chocolate y mantequilla derretida a la mezcla de huevo, azúcar y sésamo, mezclando bien para combinar.
- En otro bol, tamizar la harina, el cacao en polvo y la levadura química, y añadirlos poco a poco a la masa. Remover hasta que no queden restos de harina, pero sin trabajar demasiado la masa.
- Añadir las nueces o avellanas y mezclar con una espátula.
- Vierta la masa en el molde y alise la superficie. Espolvoree unas cuantas semillas de sésamo negro para un acabado crujiente y gráfico.
- Hornear de 30 a 35 minutos. El centro debe quedar ligeramente derretido: compruébelo con la punta de un cuchillo, que debe salir con unas migas húmedas.
- Dejar enfriar a temperatura ambiente antes de desmoldar. El brownie ganará en sabor y textura tras reposar unas horas... ¡si es que puedes aguantar tanto tiempo!






























































