Receta Onsen tamago, huevo japonés a baja temperatura
Onsen tamago (温泉卵), o "huevos de aguas termales", son huevos cocidos a baja temperatura en agua a unos 65°C a 70°C, un método inspirado en los baños termales japoneses (onsen). Este método de cocción produce una clara delicadamente gelatinosa y una yema perfectamente líquida. Suelen servirse como acompañamiento de platos de fideos, en sopas o ensaladas, ofreciendo una textura que se deshace en la boca y un sabor sutil. Es una forma tradicional y sencilla de disfrutar de los huevos en la cultura japonesa, pero requiere un poco de paciencia.
Ingredientes
- 2 huevos frescos (preferiblemente ecológicos o de alta calidad)
- Agua (para cocinar)
- Salsa de soja (opcional, para servir)
- Un poco de mirin o salsa tara (opcional, para un condimento agridulce)
- Guarniciones como cebollas de verdeo finamente picadas, semillas de sésamo o alga nori (opcional)
Cómo llegar
- Lleve una gran cantidad de agua a una temperatura de entre 65 °C y 70 °C aproximadamente. Para comprobar la temperatura, utiliza un termómetro de cocina o una prueba ocular: el agua debe estar caliente, pero no hirviendo. Si tienes un termómetro de cocina, es lo ideal.
- Si utiliza huevos recién sacados del frigorífico, déjelos reposar a temperatura ambiente durante unos 15 minutos para evitar el choque térmico.
- Echar suavemente los huevos en el agua caliente (no hirviendo). Dejar cocer los huevos entre 20 y 25 minutos. Durante este tiempo, la clara se solidificará sin dejar de estar muy blanda, mientras que la yema seguirá estando líquida.
- Una vez cocidos los huevos, puede pasarlos a un recipiente con agua fría durante 1 o 2 minutos para detener el proceso de cocción. Este paso es opcional, pero puede ayudar a que sean más fáciles de manejar.
- Rompa suavemente las cáscaras de los huevos, con cuidado de no dañar las claras. Puede pelarlos directamente en un bol pequeño o en su plato.
- Sirva el onsen tamago sobre un bol de ramen, udon o en sopa de miso para darle un toque gourmet. También puede servirlos con un poco de salsa de soja o una mezcla de salsas tártaras para darles un toque umami. Para una presentación refinada, añada guarniciones como cebollas de verdeo picadas, semillas de sésamo o alga nori desmenuzada.





















































