Receta Gougère de miso

Imagine bocados dorados, ligeros como una nube, con un centro fundente y sutilmente aromatizado... Estos gougères de miso revisitan un gran aperitivo clásico con un toque japonés. El queso aporta su generosidad, el miso blanco su profundidad, y juntos crean una explosión de umami en el paladar. Fáciles de preparar, listos en menos de una hora, son perfectos para recibir invitados sin estrés. Sírvalos calientes, con una copa de vino o sake, y repita desde el primer bocado.

Autor
iRASSHAi
Tiempo de preparación
20 minutos
Tiempo de cocción
25 minutos
Raciones
25 gougères

Ingredientes

  • 100 g de harina tamizada
  • 80 g de mantequilla blanda
  • 125 ml de agua
  • 125 ml de leche entera (o semidesnatada)
  • 1 cucharada de miso blanco o rojo (más fuerte)
  • 3 huevos (tallas M a L)
  • 100 g de queso rallado (Comté, Gruyère o Cheddar)
  • 1 pizca de sal
  • Pimienta negra molida (opcional)

Cómo llegar

  1. En una cacerola, vierte el agua y la leche, añade la mantequilla cortada en trozos, la cucharada de miso y una pizca de sal. Calienta a fuego medio sin que llegue a hervir. Remueve bien con una cuchara de madera o un batidor para que el miso se disuelva completamente en el líquido.
  2. Llevar a ebullición. En cuanto aparezcan las primeras burbujas grandes, retirar del fuego inmediatamente.
  3. Añadir la harina tamizada de golpe a la sartén. Remover enérgicamente con una cuchara de madera hasta que la masa forme una bola lisa y se despegue de las paredes de la sartén (entre 1 y 2 minutos a fuego lento).
  4. Dejar reposar la masa durante 2 ó 3 minutos para que se enfríe ligeramente (de lo contrario, los huevos podrían cocerse demasiado rápido).
  5. Añada los huevos de uno en uno, mezclando enérgicamente entre cada adición (también puede utilizar un robot de cocina con la hoja). La masa debe quedar suave, lisa y brillante, con una textura ligeramente pegajosa.
  6. Añade el queso rallado, un poco de pimienta negra si te gusta, y remueve con una espátula hasta que quede bien mezclado.
  7. Precalienta el horno a 180 °C (a aire caliente, si es posible) y forra una bandeja de horno con papel de hornear.
  8. Con dos cucharas o una manga pastelera (punta lisa de 10 a 12 mm), colocar pequeños montoncitos de masa, espaciándolos ligeramente (se hincharán al cocinarse).
  9. Opción: espolvorea semillas de sésamo tostadas, nori en polvo o queso cheddar rallado por encima para darle un toque original.
  10. Hornea a 180 °C durante unos 25 minutos, hasta que las gougères estén doradas y bien hinchadas.
  11. No abras el horno mientras se hornean, para evitar que se desinflen. Déjalas enfriar sobre una rejilla antes de servirlas.
  12. Sírvelas tibias, como aperitivo o para acompañar un caldo ligero, un té verde o un sake seco